Trabajar es algo necesario para la mayoría de
las personas, aunque sólo sea por motivos económicos, pero también se
obtienen otros beneficios tales como satisfacción personal al hacer lo
que te gusta, autorrealización, superación y progreso en la carrera
laboral, espacio para relacionarse y conocer a otras personas, un lugar
donde desconectar de otros problemas o una forma de romper la rutina
diaria, etc.
Sin embargo, hay situaciones que
crean malestar al empleado o empresario, tales como: exceso de horas
dedicadas, de tareas y responsabilidades, problemas en las relaciones
con dueño/a y/o con los compañeros/as, falta de reconocimiento, de
organización, de respeto, etc.
Todas estas situaciones y otras más se pueden
producir en el ambiente laboral y originan un malestar en la persona que
lo padece hasta el punto que puede desencadenar problemas físicos y
psicológicos considerables.
Es necesario identificar el problema y partiendo
de éste tratar de averiguar la solución y los pasos necesarios o
requisitos para llevarla a cabo.