¿Qué es La mediación familiar?
Es un método de Resolución Alternativa de Conflictos en el que un
tercero – el mediador- ayuda a las personas implicadas en un conflicto a
lograr soluciones satisfactorias para todos. El papel del mediador es
neutral y no reemplaza en ningún momento la labor del abogado, mas bien,
actúa complementariamente para conseguir que la sentencia dictaminada
por el juez sea la elegida por todas las partes.
¿En qué consiste?
Basta con que una de las partes quiera iniciar este proceso para
poder comenzar, después el mediador trata de contactar con la otra parte
implicada y actúa para recuperar la comunicación y trabajar en pro de
una negociación conjunta.
El proceso es mucho más simple y sencillo de lo que nos podemos
imaginar, en muy pocas sesiones (entre dos y cuatro aproximadamente)
podéis avanzar mucho hasta el punto de cambiar vuestra visión del
divorcio, asumir el nuevo papel en vuestra relación parental y sobre
todo, participar activamente en las decisiones finales pues éstas os
afectan a vosotros/as directamente.
¿Qué ventajas tiene la
mediación familiar?
Para los/as interesados/as
· Disminuye
la hostilidad entre las partes y facilita la cooperación y la posterior
negociación en los acuerdos.
· Ofrece la
posibilidad de que todos se sientan satisfechos y ganadores en el
proceso pues el juez no da la razón a uno y se la quita al otro, sino
que ratifica el acuerdo que las partes presentan.
· Los
acuerdos logrados son mucho más estables, duraderos y satisfactorios al
haber participado todos en el proceso.
· La
autoestima de todos los participantes se ve reforzada así como cualquier
otro conflicto sufrido durante el proceso de separación es abordado y
tratado convenientemente en las sesiones.
· Se respeta
siempre la privacidad de todas las personas implicadas.
· Es una
oportunidad para hacer frente a la situación difícil por la que pasa la
familia, para expresar sus conflictos y sufrimientos, pero también lo es
para aprender a organizar la nueva vida, para seguir siendo padres y
madres aunque ya no sean pareja y para afrontar todos los cambios en las
vidas de la familia, contando con un asesor que los ayuda en todo
momento.
Para los/as hijos/as
· Se evita
que queden atrapados entre tener que elegir a papa o a mama y los
sentimientos de culpabilidad que esto le genera.
· Los padres
pueden comunicar a sus hijos la decisión de separarse y junto con el
mediador sabrán cómo hacerlo y trataran de que ellos y ellas también
participen en el proceso para que se sientan escuchado y comprendidos.
· Cuando
unos padres se esfuerzan por adaptarse a esta nueva situación y
consiguen separar sus problemas conyugales con los parentales, lograr
crear un ambiente donde los hijos/as pueden crecer bien con un ajuste
psicológico adecuado, y éstos no perciben la pérdida de ningún
progenitor.
Para la justicia
· La
mediación como recurso complementario a la vía judicial, se constituye
en una herramienta muy útil, pues los interesados acuden al juzgado una
vez conseguidos los acuerdos, de manera que se eliminan muchos
artificios judiciales.
· Así mismo,
se simplifica el proceso judicial al participar los interesados
activamente y cumplir mejor con los acuerdos pues han sido decisión
mutua y no orden del juez, de manera que se producen muchas menos
denuncias, reclamaciones e incumplimientos de las sentencias.
· Supone un
ahorro económico no solo para la justifica sino también para los
interesados pues se evitan entrar en procesos judiciales largos y
costosos que deterioran y alargan el conflicto familiar.