¿Qué es la ansiedad?
Se trata de una reacción
emocional que surge ante las situaciones de alarma, situaciones
ambiguas, o situaciones de resultado incierto, y nos prepara para actuar
ante ellas. En la actualidad, existen diferentes tratamientos de
ansiedad con los que el paciente consigue solventar estas situaciones de
inestabilidad.
Por lo tanto, la
ansiedad nos activa y nos prepara, ya que:
- Se activa nuestro
cuerpo, es decir, aumenta nuestra activación fisiológica en general. El
corazón late más deprisa, respiramos más rápido, se tensan nuestros
músculos…
- Se activa nuestro pensamiento, es decir, pensamos más deprisa.
Percibimos el riesgo, consideramos el peor resultado, aumenta nuestra
atención…
- Se activa nuestra conducta, es decir, actuamos de forma más enérgica.
Actuamos con un cierto grado de inquietud, de alarma, de tensión…
Los tratamientos de
ansiedad tratan de combatir esa respuesta a una amenaza. Aunque a veces
nos preparamos en exceso, ya que la situación para la que nos preparamos
no tiene tanto peligro, tanta amenaza como vemos en ella.
Gracias a los
tratamientos de ansiedad, tratamos de apaciguar esa reacción provocada
por la percepción subjetiva que hacemos de lo que consideramos peligroso
para nosotros/as.
Respuestas de ansiedad
La ansiedad se
manifiesta en tres niveles de respuesta, los cuales deben ser tratados
para que, gracias a los tratamientos de ansiedad, el paciente consiga
sentirte bien:
· A nivel Cognitivo (lo
que pensamos)
La ansiedad se
experimenta como: preocupación, hipervigilancia, tensión, temor,
inseguridad, dificultades para tomar decisiones, dificultades para
pensar o para concentrarse, percepción de fuertes cambios fisiológicos,
sensación de pérdida de control, sentimientos de malestar, pensamientos
negativos, temor a que los demás se den cuenta de nuestra ansiedad.
Las técnicas cognitivas, claves en los tratamientos de ansiedad, nos
enseñan a observar y modificar nuestros pensamientos de manera que
consigamos controlar o manejar nuestra ansiedad.
· A nivel fisiológico
(lo que experimentamos en nuestro cuerpo)
Los tratamientos de
ansiedad tratan de frenar determinados cambios corporales que ésta
genera: palpitaciones o taquicardia, dificultades respiratorias,
sudoración, cambios en la temperatura de las manos o los pies,
incremento de la tensión muscular, temblores musculares, sensaciones
gástricas, sequedad en la boca, dificultades para tragar, sensaciones de
mareo y náuseas.
Las técnicas de relajación más empleadas y efectivas en los tratamientos
de ansiedad son la relajación muscular, técnicas respiratorias o
sugestión, que disminuyen la activación fisiológica.
· A nivel motor (lo que
hacemos)
La ansiedad se
manifiesta en las siguientes conductas, las cuales son paliadas con
efectivos tratamientos de ansiedad: inquietud motora (rascarse, morderse
las uñas, manipular objetos), exceso de tensión muscular (temblores,
paralización, tartamudez), malestar (llanto, miedo, evitación o escape
de la situación), sin olvidar un incremento en el consumo de sustancias
(comer, beber o fumar en exceso).
Situaciones que generan
ansiedad
A continuación describimos algunas de las
situaciones más comunes que generan ansiedad a las personas, y para las
que los tratamientos de ansiedad especialmente inciden con el objetivo
de que la persona pueda llevar una vida tranquila y feliz.
- Situaciones en las que
nos sentimos evaluados: Hacer un examen, hablar en público, acceder a
un puesto de trabajo…
- Situaciones de amenaza
interpersonal o social: Tener una cita, participar en una reunión,
integrarse en un grupo…
- Situaciones fóbicas:
Los tratamientos de ansiedad ayudan a que viajar en avión, ver sangre,
las aglomeraciones, los espacios cerrados o las aguas profundas no
suponga ningún problema para cualquier persona.
- Situaciones de la vida
cotidiana: Intentar dormirse, trabajar, estudiar, hacer las tareas
domésticas…
- Situaciones de peligro
físico: Sufrir un accidente de tráfico, estar hospitalizado, tener una
enfermedad…
- Situaciones ambiguas o
novedosas: En muchas ocasiones, los pacientes recurren a tratamientos
de ansiedad motivados por cambios y novedades surgidas en su día a día
como un cambio de trabajo, cambiar de lugar de residencia, casarse,
tener un hijo…
- Situaciones en las que
el individuo percibe su ansiedad como una amenaza: Valorar como una
amenaza los propios síntomas de ansiedad, taquicardia, sudoración,
ruborizarse, sensación de mareo, náuseas…
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