¿Qué son las
adicciones o dependencias?
Las adicciones
son un trastorno que experimenta la persona cuando siente una gran
dependencia o necesidad de alcohol, tabaco, otros tipos de drogas,
juego, Internet, móvil, etc. El objeto deseado se vuelve tremendamente
importante en las vidas de quien padece este tipo de trastornos pues
sólo a través de ellos consiguen calmar la ansiedad que genera el no
tenerlos. Debemos partir de la idea de que una persona con una adicción
difícilmente reconoce que tiene un problema y siempre está convencida de
que puede controlar la situación y dejarlo en cualquier momento.
Entre las
principales adicciones están:
Ludopatía
El rasgo más
característico de las personas adictas al juego es la necesidad de
buscar emociones nuevas, intensas y salir de actividades donde reina la
monotonía. El juego de azar puede ser una de estas emociones excitantes,
nueva y atrayente pues según las reglas del juego, se refuerza la
conducta de jugar de una forma aleatoria manteniendo siempre la
expectación en la persona y consiguiendo que siga inmerso en el juego.
A una fase de
ganancia puede seguir otra de deuda, en la que la persona empieza a
deber cada vez mas dinero por lo que sigue necesitando jugar para pagar
las deudas y esto no hace más que entramparlo aún mas. Se produce
entonces una desconexión con la familia, el trabajo y con todo aquello
que antes era parte de su vida. Ahora lo único que importa es jugar con
la convicción añadida de que nunca podrá dejar de hacerlo.
¿Cómo saber si
alguien tiene problemas con el juego?
La persona
adicta al juego se caracteriza por:
·
Preocupación continúa por jugar.
·
Necesidad de jugar cada vez más cantidad de dinero para conseguir la
excitación deseada.
·
Repetidos esfuerzos sin éxito para controlar, disminuir o dejar de
jugar.
·
Irritación o inquietud cuando se deja de jugar.
· El
juego se utiliza como vía de escape a otros problemas en su vida o por
escapar de estados emocionales negativos.
· Vuelve
otro día para recuperarse y ganar lo que perdió anteriormente.
· Miente a
la familia, en el trabajo, a todas las personas que le rodean e intenta
ocultar la magnitud de su problema.
· Pone en
peligro la estabilidad económica de su hogar y a la de su propia
empresa o trabajo, jugándose el dinero que no le pertenece.
· Acude a
todo aquel que puede para que le preste dinero, sin devolvérselo nunca y
haciendo cada vez más grande la deuda contraída.
¿Qué hacer ante
este problema?
Lo principal es
que la persona que tiene esta adicción asuma que necesita ayuda y que
comience un programa de rehabilitación, es importante también contar con
la ayuda de los familiares pues son una pieza fundamental en la
recuperación de la persona.
Alcoholismo
El alcoholismo
es una conducta que consiste en consumir de forma intermitente o
continuada bebidas con alcohol, lo cual determina la aparición de una
dependencia tanto física como psicológica. Lo que origina a su vez
problemas en distintas áreas de la persona (familiar, personal, laboral,
social, etc.).
El consumo de
alcohol es algo aceptado socialmente, sin embargo la aceptación empieza a
desaparecer cuando la persona empieza a beber más de la cuenta,
entonces comienza a ser rechazado por los demás, pues todos tienen en su
mente la idea de que esta persona podría dejar de beber si quisiera.
Nada más lejos de la realidad.
¿Cuándo se
tiene un problema de alcoholismo?
La mayoría de
las personas bebe o ha bebido alguna vez, pero no son alcohólicos por
ello, A continuación veremos los criterios que se utilizan para este
diagnóstico:
· La
dependencia física es tal que si no bebe durante un tiempo aparecen los
síntomas de la abstinencia (insomnio, mareos, vómitos, temblores,
ansiedad) y la idea de que para estar bien necesita beber.
· El
consumo de alcohol es de una forma reiterada y en grandes cantidades.
· La vida
cotidiana de la persona se ve afectada por este abuso de sustancias.
· La
persona no tiene capacidad para abandonar el consumo y poder seguir
haciendo su vida normal sin mayores complicaciones, pese a que dice
controlar la situación y poder dejarlo cuando quiera.
·
Información importante.
· El
alcohol es un desinhibidor del sistema nervioso central. Los efectos
inmediatos nos permiten expresarnos con más libertad y espontaneidad.
Por este motivo muchas personas acuden en primera instancia al alcohol
para hacer frente a situaciones que no pueden manejar por sí mismos.
· Es un
inhibidor de la respuesta sexual, ya que altera, entre otras funciones,
la respuesta sexual. Esto puede crear muchas insatisfacciones y fracasos
en la vida sexual aunque la persona no lo atribuye al alcohol sino a
sus propias características. Muchas disfunciones sexuales vienen
originadas por este motivo.
·
Interfiere en nuestra comunicación, pues aunque en principio puede ser
útil para mostrarte más desinhibido, esto no significa que nos ayude a
ser lúcidos y cuando las personas notan que alguien está ebrio se
apartan de él. Por lo que a la larga provoca el aislamiento y el rechazo
social.
· Es una
enfermedad en la medida en que crea una seria de dependencias físicas
que no se pueden curar solo desde el punto de vista médico, la
psicoterapia es fundamental.
· Es un
problema social, pues las repercusiones del alcoholismo no sólo en la
persona afectada sino también en sus familiares es de gran magnitud.
Debemos recordar que nadie empuja a una persona a beber pero que la
persona alcohólica no puede dejar de beber por sí misma y necesita el
apoyo de la familia para conseguirlo.